Banco Pastor fue uno de los pocos bancos españoles con raíces en el siglo XVIII, cuando un comerciante de Premiá de Mar crea en Coruña su sociedad, Jaime Dalmau y Cía, para canalizar comercio de pasajeros y mercancías con América. Era 1776, año en que también nacieron los Estados Unidos y en que Adam Smith publicó la Riqueza de las Naciones, temas ya tocados aquí. En 1819 incorporó un nuevo accionista, José Pastor Taxonera, procedente de la misma localidad catalana. Éste acabó quedándose con la sociedad que recibió su nombre (1845) y luego pasó a ser Pastor Hermanos (1853), Pastor y Cía (1868) y Sobrinos de José Pastor (1888).
La compañía creció con el comercio, principalmente con Cuba. También transportaba personas: Los emigrantes gallegos, que crearon el Centro Gallego de la Habana, el edificio civil más relevante de aquella ciudad, enviaban a sus familiares de aquí parte de sus ahorros a través del capitán del barco que los había llevado. Normalmente empleaban cheques de bancos de los EEUU. La sociedad naviera empezó a tener depósitos y a realizar préstamos a otras empresas. Esa actividad bancaria acabó siendo dominante y la empresa pasó a ser Banco Pastor en 1925.
A finales de la Guerra Civil, el principal accionista del banco accede a su presidencia. Pedro Barrié tenía vocación industrial y canalizó los recursos de la entidad a construir un gran grupo de filiales, como la eléctrica FENOSA y el astillero ASTANO. En el plano estratégico, eso congeló la vida del banco dedicándolo a financiar sus empresas. Necesitaba depósitos y concentró su expansión en la Galicia rural, donde el atraso llevaba a una creciente emigración, primero a Latino América y luego a Europa, cuando ésta dispara su crecimiento desde los años 60. En la Galicia rural, el Pastor era “o Banco”, los demás tenían nombre.
En 1971 fallece sin descendencia Pedro Barrié, su Fundación se convierte en el accionista muy mayoritario del Pastor y su viuda, Carmen Arias, le sustituye durante 30 años. Fueron los mejores de la historia de la entidad en el plano bancario. Carmela era una mujer inteligente que estudiaba arquitectura en su juventud cuando una grave enfermedad cardíaca la obligó a dejarlo. Persona discreta y seria gestionó el relevo de la dirección del Banco, procedente de tiempos anteriores y con edades avanzadas. Cuando tuvo que tomar decisiones de cambio lo hizo para continuar el giro estratégico. Carmela Arias, la primera mujer que presidió un banco en la historia de España, está en el grupo de grandes féminas – María Pita, Teresa Herrera, Isabel Zendal, Juana de Vega, Rosalía de Castro, Concepción Arenal, Emilia Pardo Bazán, María Casares, María Wonemburger y bastantes más- decisivas para configurar una Coruña abierta, culta y liberal.
A partir de los 70, el Pastor empezó a deshacerse, poco a poco, de su grupo empresarial no vinculado a prestar servicios financieros y a abrir agencias en el espacio urbano de Galicia y de las principales ciudades de España. Creció, superó crisis, apostó por sistemas informáticos de vanguardia, segmentó su red de oficinas (banca comercial, privada, de empresas), creó la primera sucursal directa de Europa (1992)… Generó un equipo directivo diverso y eficiente, del que formé parte durante esos 30 años de cambio y mejora continua.
Los problemas empiezan cuando Carmela en 2001, a los 81 años, decide dejar la Presidencia del Banco en manos de un sobrino que trabajaba en la entidad y ya era consejero. A él y a sus asesores les pareció adecuado realizar un nuevo cambio estratégico y apostaron por imitar las políticas del Banco Popular. Para lo cual incorporaron a dirigentes de aquella entidad, que apostaron por lo que sabían, la banca tradicional: abrir muchas sucursales, aumentar plantilla, invertir en el sector inmobiliario en expansión… Hasta entonces los que allí estábamos nos inclinábamos por lo contrario: la digitalización intensa, congelar la red, reducir plantilla, evitar tentaciones de financiar promociones de vivienda nueva, que nos habían traído muchos problemas a principios de los 90, aunque éramos muy activos en dar préstamos hipotecarios a compradores finales.
Cuando viene una crisis importante, como el crac del 2008, y uno ha optado por una estrategia equivocada, no hay nada que hacer, estás muerto. El Pastor fue absorbido en 2011 por su modelo de referencia, el Popular, que debía estar peor que él, pero era experto en camuflar problemas. Por eso no duró mucho más. Cayó en manos del Santander en 2017, que sólo pagó un simbólico euro por aquel desastre. Me alegro que Carmela, fallecida en 2009, no tuviera que sufrirlo . La Fundación Barrié perdió la mayor parte de su patrimonio.
En la foto se observa que la marca, Banco Pastor, aún luce sobre el edificio que fue su sede, por considerar el Ayuntamiento coruñés que es inseparable del conjunto. El símbolo del Banco, del diseñador madrileño Cruz Novillo, aparece parcialmente tapado por Batman, decoración propia de la semana del cómic que celebra la ciudad.
En cierta ocasión, cuando el portavoz de un obituario concluia diciendo que el finado «nació, creció y murió», alguien elevó la voz y precisó: «No murió, a este le mataron». Pues eso.
Aplaudo que hayas tenido la sensibilidad de rescatar del olvido una historia empresarial y humana (aunque de forma necesariamente resumida, pues su longevidad daría para mucho más) tan importante en el desarrollo de Galicia, que muy bien podría, en otras circunstancias, haber alcanzado los 250 años que ahora cumpliria, y aún muchos más. Así nos gustaría a quienes, como es nuestro caso, le dedicamos tantos años de vida profesional.
La nostalgia, que comparto, está plenamente justificada.
Gracias José Luis. El Pastor estaba preparado para durar y es un ejemplo de error estratégico y de un poco de «provincialismo», no apostar por la gente de aquí. Una pena para los que dejamos allí nuestros mejores años de vida profesional y también para Galicia pues conocía muy bien nuestra realidad y creaba mucho empleo.
hola,ante todo buena reflexion y analisis sobre la historia y desarrollo del nacimiento,madurez y muerte del banco. Añadiria unicamente una idea bajo mi punto de vista que subyace
en el proceso…la falta de liderazgo de la propiedad del banco que aposto siempre por que fueran otros los que plantearan estrategias y las llevasen a cabo obviando una responsabilidad que EL BAN QUERO debio asumir, una cosa es prever el futuro y otra gestionar el presente aunque este sea imprescindible para aquel.Perdona el retraso en el comentario pero las tareas del retorno han sido largas,un abrazo para ti y los tuyos.
Así es, pero no siempre. Al llegar a determinada dimensión la propiedad debe controlar desde el consejo, cuidar la estrategia, ceder la gestión a profesionales y cambiarlos cuando no funcionan. En ese sentido, Carmela hizo bien una función difícil, por encima de crisis y cambios, asesorada también por un veterano de muchas batallas, D Francisco Gómez. Tu estuviste en primera línea para poner en marcha y liderar un Departamento Comercial moderno y empezar a contrabalancear algo el poder del espacio financiero.
hola y termino por el momento,espero que en un proximo encuentro alredor de un cafe veamos otros lados del poliedro,un abrazo.
un abrazo