En el mayor centro de difusión del virus de Europa, que lo irradia permanentemente al resto de España, se siguen llevando las cosas a la ligera. Toman medidas de aislamiento en las zonas más afectadas, ni siquiera todas, y se realizan actos públicos a mayor gloria de la buena vida en la capital.

En una entrada anterior se comentaba que la Semana de la Moda de Madrid ha sido presencial, con restricciones, mientras en Barcelona se realizaba en modo virtual, aunque la capital catalana tiene mucho menor índice de contagios.

Anteayer fue el público el que impidió que se representara “Un ballo in maschera” de Verdi, por no guardarse las mínimas distancias de seguridad, como se puede apreciar en la foto. Acababan de publicarse las normas restrictivas y seguían igual, van sobrados. Los propios abonados del Teatro Real actuaron contra la inoperancia de los dirigentes, a los pocos días de que la reina Leticia inaugurara la temporada de ópera de Madrid, como si nada, como si no fuera el lugar más infectado del continente.

Ayer lunes, el día en que entraron en vigor las nuevas medidas de restricción de actividades sociales, se publicaba en la prensa de Madrid el anuncio que se reproduce más abajo. Están prohibidas las reuniones de más de 6 personas y se difunde una exposición y subasta de arte en el Hotel Miguel Ángel. Hoy han repetido reclamo.

Llevamos seis meses denunciando que somos los peores en combatir la pandemia porque no fuimos capaces de aislar el principal foco. Si lo hubiéramos hecho estaríamos bien y tendríamos muchos miles menos de muertos y parados. Ya se habla de esa posibilidad. Tardaron, pero algo hemos ganado.

El peligro sigue siendo el exceso de tensión política. A pesar de la coordinación establecida, a los partidos nacionales les cuesta tomar medidas que se ven como un perjuicio para la capital. Ya pasó en marzo, hubo que confinar toda España para poder confinar Madrid. Sería una gran desgracia que volviera a ocurrir.

No ayuda a enfriar el ambiente la iniciativa de Torra para establecer controles sobre los viajeros provenientes del centro. No son tiempos de provocar. Si considera necesario establecer controles específicos, debería coordinarse con alguna otra comunidad que también esté dispuesta a hacerlo. Las dos Castillas son buenas candidatas, se mueren de ganas pero no se atreven. Hay que evitar que a las ya grandes tensiones entre los partidos nacionales se añada una nueva versión del Madrid-Barça, que lleva diez años condicionando la democracia española. No estamos para juegos.

El alcalde de Madrid y el Ministro de Sanidad recomiendan a los madrileños no salir de casa salvo “para lo esencial”. Me pregunto cuándo van a suspender la temporada de ópera o las exposiciones de pintura. Por no hablar de cines, teatros…

ABC decía hoy que Madrid no estaba tan mal porque la expansión de contagios era incluso mayor en otras CCAA. No hay nada como usar porcentajes, cuando la base es baja los resultados son poco relevantes. Es la tónica general, los medios que se gustan llamar “nacionales” tienen mucha influencia y tienden a ocultar lo que piensan que perjudica a su región.

La cifra base para tomar decisiones es la de contagiados en las 2 últimas semanas por 100.000 habitantes. Según el último dato, en Madrid es de 772,38, mientras la media de España es de 287,68 (34,8%). Pero nadie calcula la media del país sin Madrid, cosa que me he parado a hacer. Esa media, sin la comunidad del centro, es de 207,71, un 26,89% de la madrileña.  Si se hubiera aislado Madrid desde el principio, la capital estaría hoy mucho mejor y hubiera dejado de irradiar virus a los demás, que registrarían tasas bajas, similares a Portugal.    

Únete a la conversación

1 comentario

  1. En coherencia coa vision hexemónica compartida polos dous grandes partidos do Estado con sede social en Madrid, estveron traballando arreo poñendo tódolos ovos na misma cesta. Os ovos infraestructuráis (aeroportuarios, ferroviarios, AVE, autopistas e autovias gratuitas,…) os socioeconómicos (sés sociais das industrias), dos os culturáis (o Estado Central ignora o que non é “el español”), fiscáis (co dumping fiscal atraendo centenares de miles de “nuevos censados” ) etc etc. Só desde Catalunya se levantóu a voz fronte ao despropósito recentralizador. Isabel Ayuso dixo en voz alta o que está detrás do pensamento e da práctica dos dous grandes partidos: simplemente non tocaba decilo. De ahí as consecuencias. O virus entróu na cesta dos ovos. Imos ver ahora si os cartos da UE van a ter que servir para reforzar ese modelo centralizador ou servirán para iniciar dende a Sanidade e da Urbanidade a construccion dun novo modelo

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *