Lo van a hacer de todas formas. No me imagino, por ejemplo en Vitoria, colas de personas esperando para acceder y votar en locales abarrotados o presidentes y vocales de mesas electorales ataviados con mascarillas y guantes para coger las papeletas. Doy por descontado que, en cualquier caso, no habrá mítines.

Es una medida más para frenar la difusión del covid-19. Cuanto antes lo digan mejor, porque las elecciones suponen un gasto enorme y hay que frenarlo en la medida que se pueda. Es una pena, pero gran parte ya estará hecho.

Espero que la suspensión no perjudique demasiado a los partidos, agencias de publicidad, imprentas, propietarios de locales y autobuses, posicionadores en redes sociales, fabricantes y distribuidores de noticias (con algo de fake o al menos exageradas y sacadas de contexto) segmentadas por tipo de “cliente” potencial…  

Si se dejan para el verano, podrán coincidir con las de Cataluña y el espectáculo estará asegurado, con todo tipo de influencias cruzadas entre ellas y a nivel general.

Me temo que si aún no han cancelado estas convocatorias electorales es porque están haciendo cálculos de impactos electorales y consecuencias políticas. Luego  hacen presentaciones sobre la epidemia y hablan todo el rato de que se mueven por recomendaciones de “científicos y expertos”. Ya nos conocemos.

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