“Sí, me viene bien pasar por Nueva York, así también veo a las amigas”.
Podría ser una conversación de finales de febrero, entre Donald Trump y su esposa Melania, durante la cena en la Casa Blanca. La Primera Dama asumió, el 3 de marzo, la presidencia de una reunión del mayor centro de poder institucional de la ONU. El Consejo de Seguridad tiene por objeto fomentar la paz e impedir la guerra, aunque sus decisiones pueden ser vetadas por alguno de sus 5 miembros permanentes. Una “puerta de atrás” que se pensó con pragmatismo diplomático, pero que limita demasiado la capacidad de la ONU de resolver problemas. Lo de evitar conflictos armados debería ser prioritario, como muestra la imagen de hoy, una escultura frente al rascacielos de la organización en Nueva York.
La intención del Presidente de la primera potencia mundial al hacerle ese encargo a su esposa era degradar un órgano que debería ser fundamental para la convivencia del mundo. Su mensaje es que cualquiera puede presidirlo. Además, ese “cualquiera” tiene sesgo machista, encarga la tarea a una ex modelo sin estudios superiores, que hace de «mujer florero». Desprecia la ONU, a la que quiere ir sustituyendo con la Junta de Paz que creó para Gaza, donde se reúnen grandes aficionados a la guerra. La caricatura de lo ocurrido, con las supuestas frases que encabezan esta entrada, resalta la degeneración a que ha llegado la gobernanza del planeta. Un asunto tan vergonzoso pasó casi desapercibido.
Uno de los muchos defectos de la horda fascista que va cogiendo poder en muchos sitios es que lee poco y menos si la que escribe es una mujer ilustre. Deberían conocer las Memorias de Adriano de la gran Marguerite Yourcenar. El libro es una muy recomendable reflexión sobre el poder, la primera mujer en ingresar en la academia francesa retrata la biografía de un emperador romano culto y poco proclive a la guerra. Su política para mantener tranquila la frontera oriental del imperio era negociar permanentemente con las tribus del desierto. Sabía que les gusta dialogar y tratar los temas de forma asidua. Mientras lo hacen, se muestran pacíficas con Roma, a la vez que se desgastan peleándose entre ellas por causas diversas. No era prudente atacarlas con las legiones porque, en ese caso, tienden a agruparse y provocar graves problemas.
En tiempos de Adriano no se utilizaba el petróleo y aquella parte del planeta tenía menos valor, pero esas reflexiones de su biógrafa siguen siendo interesantes. A los EEUU y a Israel se les puede complicar mucho el conflicto que han iniciado, como les pasó en 2003 a los que invadieron Irak capitaneados por los yanquis, incluida la España de Aznar. Después de prometer que no metería a su país en una guerra exterior, Trump empieza a sentir las consecuencias de defraudar a muchos de sus votantes. Además, la economía notará las subidas de precios de los carburantes y será más difícil bajar tipos de interés para reanimarla, ya que la mayor inflación no lo recomendaría.
Publico esto en el Día de la Mujer. Tenemos dirigentes poderosos que se precipitan por falta de conocimiento, cosa que no le ocurría a Adriano. Principal rasgo de incultura es el desprecio hacia el género femenino, capaz de aportar tanto como el masculino y, en algunos asuntos, incluso más.
Es, ciertamente, «llamativa» la delegación de Trump en su esposa para presidir la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU. Probable, pero aventurado, el juicio de intenciones que le atribuyes.
El afan de promocionar a sus consortes por los «mandamás» no es nada nuevo ni infrecuente a lo largo del tiempo/lugares y no parece que lo que les motive a ello sea, precisamente, prueba de su feminismo… Si quisiesemos encontrar ejemplos, salvadas todas las distancias, no habría que «importarlos» teniéndolos tan a mano en España, pero no observo interés en resaltarlo ni tampoco, comparativamente, en denunciar la cascada de contradicciones en que también aquí se incurre en el ambito gubernamental, se supone que «inspirado» por ilustrados progresistas y no por peligrosos reaccionarios.
La lectura de Las Memorias de Adriano, entre otras muchas enseñanzas, nos deja la de su coherencia. Coincido contigo en lo recomendable de su lectura a quienes aún no lo hayan hecho. Desde luego, entiendo que entre una larga lista está el actualPresidente de los EEUU.