Hablamos poco de la estrategia de inversiones, aunque los discursos estén llenos de referencias a objetivos ineludibles como la investigación. La realidad es tozuda y  demuestra que las decisiones estratégicas, como lo son todas las que se toman para decidir lo que se hace con el escaso ahorro público, están tintadas de pensamiento político coyuntural y condicionadas por los intereses de los que mandan.

El transporte de mercancías por ferrocarril ha sido víctima propiciatoria de esos defectos. La fotografía que he elegido lo ilustra muy bien. La ubicación de la nave que se ve en la foto fue decidida, hace más de 50 años, por la empresa familiar a la que estoy vinculado, cuando los empresarios del comercio de  Coruña acordaron, con mucha lógica, desarrollar un polígono donde trasladar sus almacenes desperdigados antes por la ciudad. Se llama POCOMACO y cuenta con apeadero de ferrocarril pensado para recibir mercancías. Ahora sirve para aparcar algunos de los camiones que las traen, como se ve al fondo de la imagen. La entrada de la nave de nuestra empresa, que vende productos siderúrgicos, presencia cómo la hierba crece sobre las vías porque las grandes chapas, las vigas, los tubos de acero siguen llegando por carretera. Mis antepasados pensaban que el futuro del transporte de los productos que adquirían estaría presidido por la razón. Pues seguimos con los camiones y tenemos saturada la red viaria en todas direcciones.

Se ha publicado hace unos días que el Ministeruio de Transportes (Mitma) dedicará 1.500 millones de fondos europeos a mejorar el transporte de mercancía, conectar puertos y plataformas logísticas para que accedan los trenes. Menos mal. El ferrocarril es idóneo para mover mercancías a largas distancias, para pasajeros es un medio de transporte eficaz sólo en ejes de ciudades próximas o para cercanías, para mover personas a más de 300 km el avión es mejor. Lo sabe todo el mundo, está en las bases de la economía del transporte, lo sabe el gobierno portugués cuando da prioridad al eje atlántico sobre el objetivo que pretendía nuestro gobierno de unir Madrid y Lisboa, 600 km con un espacio intermedio muy despoblado, la misma distancia que desde Lisboa a Coruña sobre un área de más de 10 millones de habitantes.

Bienvenidos sean esos 1.500 millones que tanta falta hacen para recuperar el sentido lógico de un medio de transporte que pronto contará con dos siglos de existencia. Porque el AVE se tragará más de 100.000 millones y no producirá rendimientos ni siquiera para cubrir sus costes, incluido el carísimo mantenimiento de una infraestructura viaria mal diseñada y que no sirve para mover mercancía. Es el mayor error de inversión de nuestra historia, un alarde de centralismo con el aplauso del sector construcción, por lo que cuenta con buena prensa en la capital.

Por cierto, ya que hablamos de un ejemplo local, aprovecho para pedir sentidiño en la inversión prevista para construir un tendido ferroviario que conecte el nuevo puerto exterior de Coruña, que saldrá de la zona del apeadero que se ve a la derecha de la foto. Por favor, eviten caer en el típico bloqueo mental burocrático, abran la mente y piensen en que crean una infraestructura para llevar el tren a un puerto (mercancías), pero ese puerto está al lado de un polígono industrial (Sabón) al que llegan, cada día, miles de personas y miles de toneladas de productos diversos, produciendo grandes atasco , porque cuenta con numerosas empresas, entre ellas la sede central del líder mundial en moda (Inditex). Si alargan el tendido del tren 500 metros tendrá otro uso (cercanías) que ayudará a rentabilizar la inversión, a que la gente no pierda tiempo y a reducir mucho las emisiones de carbono en la zona. Mercancías y cercanías son compatibles sobre las vías, aunque pertenezcan a diferentes negociados. Acompaño un plano de la zona, con la nueva inversión prevista

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3 comentarios

  1. Me parece una exposición/reflexión muy interesante, aunque no tanto en poner “limite” en 300 km., a patir del cual el avión es mejor para el transporte de viajeros.
    Para no extenderme, solo un ejemplo: Tomo el tren en Vilagarcía a las 6 a.m. y a las 11 llego a Madrid (Chamartin).
    Con el mismo billete me “dejan” en Sol pocos minutos después.

  2. La reflexión es muy interesante. Sobre todo en lo relativo al colapso circulatorio en Sabon, evitable con el desvío del trazado. Solo el paso elevada a la entrada de Sabon aceleró 15min la distribución media delos camiones de ITX en Europa. No sea que ahora con el tren los retrasemos más.

    1. Veo que te interesa el lado local de la entrada. El tren debería servir para acercar a las personas a Sabón, sin que tengan que usar el coche, e incluso a evitar camiones, porque también podría llevar mercancías hasta allí. Por supuesto hay que hacerlo bien

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