Ayer supimos que el vicepresidente tercero de la Diputación de Almería había dimitido, al ser procesado por presunta corrupción en una adquisición de material sanitario. Entre otras cosas, la policía encontró en su casa sobres con un total de 150.000 euros en efectivo. Al leerlo me surgen preguntas, además de constatar, una vez más, que los corruptos dependen del papel moneda. Por ejemplo, para qué hace compras importantes de material sanitario una diputación, que no tiene competencias relevantes en ese ámbito, o si existe un tope legal al número de sus vicepresidentes. Por no cuestionar si esta institución sirve para algo que la justifique realmente, habiendo autonomías. 

Profusión de sobres con billetes se cobraban en el ayuntamiento de Marbella por los favores que se obtenían, en la época en que Jesús Gil era su alcalde. Incluso había una tarifa, informal pero conocida, de cuanto había que meter en ellos según lo que se pretendía. En el caso Gurtel, que poco a poco vamos conociendo, salieron cosas parecidas relacionadas con favores en recalificaciones y obras.

Es sabido que las contabilidades B sirven para controlar los ingresos y gastos en efectivo, al margen de cuentas bancarias y la supervisión de Hacienda. El caso Bárcenas nos ilustra sobre la existencia de este tipo de figura contable en el PP nacional, inevitable cuando una organización compleja navega esos mares. Pero, al no haber contraste externo verificable, son complicadas de cuadrar. Es un problema inevitable con el efectivo: resulta una tentación difícil de resistir para el que lo tiene cerca y es capaz de distraer algunas cantidades. En este caso, al parecer, el contable se llevaba a Suiza maletines cargados de billetes de 500.

Estos casos están dañando la imagen principal partido de oposición. Se intentan tapar alegando que son cosas de otros tiempos y se consigue porque electoralmente le está yendo bien. Ayuda esa cultura católica que nos impregna, muy presente entre sus bases, que incluye el sacramento de la absolución.

El caso del clan Pujol, que sigue de actualidad, es menos institucional, responde más a la fuerte tradición de empresas familiares que hay en Cataluña. No obstante, sus herederos políticos se han visto obligados a renovarse y cambiar de marca, ya no es Convergencia, ahora son PDeCAT.

La corrupción política necesita de los billetes como el narcotráfico. Aunque alguna sobreviviría sin ellos, porque tiene otras manifestaciones menos oscuras, pero también muy perniciosas, como las de desviar subvenciones a partidos y sindicatos a cambio de servicios que no se prestan o se prestan parcialmente. Son tinglados más fáciles de detectar y combatir, como se vio en el caso ERE o en el de los cursos de formación (aquí también estuvo la patronal), aunque es de suponer que circularían algunos billetes con los que academias y asesorías “agradecerían” concesiones. El PSOE andaluz se vio muy perjudicado por unos escándalos que implicaron a dirigentes importantes

Los tinglados que se van conociendo en parte, hay más, serían fáciles de evitar si no hubiera billetes. Debe ser quizá por eso que muchos dirigentes tienen poco interés en plantear su gradual eliminación, que ahora es posible y nos llevaría a tener una Administración más justa, más eficaz y mejor financiada. Capítulo aparte merece esa afición de los políticos a permanecer toda su vida en cargos bien retribuidos, los partidos importantes pueden colocar a su gente de agregado n de una embajada o de vicepresidente n de una diputación. Es normal, hay pocas ideas nuevas. 

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4 comentarios

    1. Al anunciar Enrique Sáez, recientemente, el alumbramiento del libro “La energía oscura del dinero 2.1”, al que yo di la bienvenida, se garantizaba polémica. Una polémica, efectivamente, que se espera contribuya a promocionar (y vender) el libro, técnica en la que es experto el autor. Ahora, a la vista de las entradas que sucedieron al “anuncio”, incidiendo como se prometía en el tema, tengo para mí que el debate encontrará mayor controversia en no pocos comentarios y/o referencias colaterales (de cuestionable oportunidad y coherencia con su línea argumental) que en los más veraces y rigurosos datos aportados. Al fin son estos últimos los que realmente importan al muy interesante objetivo que se propone. Lo demás es menos importante por no pasar de “aliño” ideológico.

  1. Un dato más que apoya tu propuesta.
    España tiene uno de los niveles impositivos más altos de Europa y una de las recaudaciones más bajas por habitante.
    Está claro que el dinero negro también es muy habitual en nuestro día a día.

    1. Un dato importante, que pone de manifiesto que nuestra economía sumergida esté por encima del 20% del PIB

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