Se vuelve a extender el racismo, destacada manifestación de la vuelta atrás a la que nos enfrentamos: fascismo, neocolonialismo, machismo, guerras… Un sinsentido en un mundo muy interconectado, donde la gente anda de un lado para otro tratando de buscarse la vida, muchas veces arriesgando la propia. Es tal la contradicción entre la política de retroceso a las esencias patrias y la fase en que se encuentra la especie, que el resultado va camino de ser desastroso.  

No paran de manifestarse acciones xenófobas para construir identidades que fortalezcan estados nación más agresivos, deseosos de ampliar fronteras y depurar diferentes, y, también, de reducir los derechos de las mujeres. Casos destacados de esta triste realidad son los siguientes:

– Los MAGA norteamericanos aplaudiendo a Trump en la persecución de inmigrantes mediante medidas que desprecian la legalidad, bendecidas por agresivas sectas religiosas protestantes.

– La política de Putin, converso a la Iglesia Ortosa Rusa, raptando miles de niños ucranianos para intentar llenar el hueco de la baja natalidad de su país con ejemplares de raza similar.

–  La depuración de palestinos por Netanyahu en territorios, Gaza y Cisjordania, donde llevan 2000 años y que Israel quiere limpiar para extender su raza de acuerdo con las órdenes de un Dios que administran, para el pueblo elegido, rabinos iluminados

– Ha pasado casi desapercibido ante noticias consideradas más relevantes, pero me ha impactado que el Parlamento de Pekín, hace unos días, haya aprobado la Ley de Promoción de la Unidad y el Progreso Étnico, para centralizar aún más la uniformidad nacional en torno al líder supremo y su religión, el Comunismo chino. Que se preparen sus 56 minorías étnicas y los idiomas minoritarios, serán más perseguidas.  Los uigures musulmanes del oeste del país llevan años siendo reducidos, encapsulando en auténticos campos de concentración a los que se resisten.

– Hay muchos más casos, cómo el de los kurdos en Turquía y países vecinos o el de los musulmanes en la India, que el premier Modi mira con desconfianza, aísla y persigue.

-El racismo aflora debajo de las políticas antiinmigración que promueve en nuestro continente la ultraderecha, que contagia a partidos menos radicales por su creciente fuerza electoral.

Los que defendemos un mundo dominado por los derechos humanos y la solidaridad entre los pueblos, capaz de resolver diferencias en marcos legales que eviten el recurso a la fuerza, sabemos que lleva tiempo crear un entorno político estable que supere fronteras y nos proteja, aunque genere tensiones con los recalcitrantes de la vuelta al pasado. Pero no debemos desesperarnos, hay que trabajar. Por eso defiendo la realidad de la Unión Europea, que hay que mejorar, como siempre ocurre con algo nuevo, y profundizar, incluida la defensa común al margen delos EEUU. En paralelo, debemos desmontar algunas viejas estructuras de los estados nación, para adaptarlos y hacerlos más eficientes dentro del nuevo marco.

Hay muchas entradas en este blog sobre estos temas, que profundizan el análisis y proponen medidas sobre lo que ya adelantaba el ensayo que lo inspira, cuyo capítulo final era “Más allá del Estado nación”.

En la imagen de hoy, un grupo de jóvenes charlan sentados frente a las playas. Van vestidos de oscuro, una moda actual. No sé si interpretarlo como un apoyo a los inmigrantes de origen africano o como adaptación a un futuro que ven negro. También ellos tienen algún disidente por el lado izquierdo, dos con pantalones claros y el único que está tumbado, cubierto con ropa azul. Aplaudo la diversidad.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *