Alguna ventaja tiene la peligrosa epidemia que ha brotado en Wuhan (China).

La posibilidad de que se frene el consumo chino ha llevado a que los precios del petróleo hayan caído un 16% en tres semanas, después de un tiempo de fuertes subidas, apoyadas en tres factores: el acuerdo de la OPEP de reducir la producción, el fracaso de la Cumbre del Clima de Madrid y la muerte del general iraní Suleimani decidida por Donald Trump.

La bajada de precios del petróleo es una buena noticia no solo para los consumidores que tienen que usar el transporte privado o público. También lo es, en el contexto de defensa de las libertades democráticas, porque debilita la capacidad de aplicar políticas autoritarias a individuos como Putin, Maduro o Mohamed bin Salman.

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