Podría valer hoy la reflexión que Castelao coloca en labios del niño que le pregunta al viejo, ambos sentados cerca del bajo Miño: “e os da banda d´alá son mais estranxeiros que os de Madrí?”. Con su habitual retranca, concluye que no se sabe que contestó el viejo y deja la respuesta abierta. Aún no se ha prohibido salir de Madrid, pero sí de Portugal. Insisto en que tenemos que pensar más y debatir sobre cómo estamos organizados. Eso intentaba Castelao y eso promueve este blog, que hoy prolonga, sobre un caso concreto, lo que se analizaba en la entrada anterior.

Veo con desgarro que, a sólo una semana de cumplirse el cuarto de siglo de su desaparición, se vuelve a levantar una frontera entre Galicia y el Norte de Portugal. Territorios que no se sienten diferentes y comparten con naturalidad entorno y cultura, a pesar de llevar muchos siglos separados en dos Estados. Espacios vecinos que se están desarrollando con fuerza en el plano económico y cultural desde que la Unión Europea diluyó barreras y permitió un proceso natural de integración. Recuperamos, aunque espero que por poco tiempo, la frontera más antigua de Europa según repiten en Lisboa, que también puede ser la menos natural de todas, lo que ayuda que se sientan obligados a insistir en los siglos que arrastra.

Estos días tengo algo más de tiempo libre y aprovecho para leer. Como el reciente libro del profesor Fernando Venâncio (Assim nasceu uma língua, 11/19) que da muchos ejemplos de la proximidad de las culturas que proceden de la antigua Galécia Maior. Entre ellos, es muy destacable el paralelismo de los topónimos. Uno de los casos que el libro cita es el del diminutivo Paradela que figura en 143 localidades gallegas y en 48 de Portugal, todas éstas situadas al norte del río Vouga, que desemboca en Aveiro. Desde el cantábrico occidental hasta ese río hubo un territorio, poblado de castros, que ya era uniforme y diferenciado antes de la ocupación romana.

Es de esperar que logremos controlar esta pandemia en las próximas semanas y la reflexión de hoy quede como lo que es: un tema significativo, pero menor ahora ante el sufrimiento de tantos.

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